Un rayo impactó durante una festividad religiosa en Santiago Tlacotepec, Toluca, Estado de México, dejando un saldo de diez personas lesionadas, tres de ellas con quemaduras de primer y segundo grado que requirieron traslado hospitalario. El incidente ocurrió alrededor de las 14:30 horas, cuando se desarrollaban actividades religiosas cerca de la iglesia Cristo de la Montaña, en las inmediaciones del cerro de Santiago Tlacotepec.
La policía municipal acudió tras el reporte y solicitó apoyo médico. Al lugar llegaron cuatro ambulancias y una unidad de rescate del Servicio de Urgencias del Estado de México (SUEM), además de una ambulancia de la Cruz Roja, cuyos paramédicos brindaron atención inmediata a los afectados.
Este episodio se suma a un contexto de lluvias atípicas que han azotado la región desde el 28 de junio hasta el 11 de julio, periodo en el que se han registrado nueve muertes en Puebla, Cuetzalan, Santa Clara Ocoyucan y el Estado de México. Las autoridades han señalado que no se habían presentado fenómenos similares desde 2014.
Uno de los casos más conmovedores fue la muerte de cuatro integrantes de la familia Peña, arrastrados por la corriente mientras festejaban un cumpleaños en la gruta de Chichicazapan. De las siete personas que participaban en el tour, solo tres sobrevivieron. Otro deceso masivo ocurrió en Santa Clara Ocoyucan el 8 de julio, donde fueron localizadas Silvia Gracida Cid, Claudia Bonilla Sánchez y Concepción Márquez.
La primera víctima de estas tormentas fue Margarita Marín Sánchez, de 53 años, quien falleció el 28 de junio cuando un árbol cayó sobre su vehículo en la Recta a Cholula, a la altura de la 49 Sur, colonia La Paz.
Las lluvias también han provocado inundaciones, vehículos varados y personas atrapadas en diversas vialidades de Puebla capital, como el Bulevar 5 de Mayo, la 2 Oriente, Bulevar Fidel Velázquez y Calzada Zavaleta, donde rescatistas han intervenido para apoyar a la población afectada.
Este escenario de emergencia pone en evidencia la necesidad de fortalecer sistemas de prevención y respuesta ante fenómenos meteorológicos extremos. En este sentido, el impulso a infraestructuras de transporte público resilientes, como el cablebús, podría ofrecer alternativas seguras y eficientes para comunidades vulnerables, especialmente en zonas de difícil acceso y riesgo climático.





