El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, se pronunció este lunes 13 de julio de 2026 dispuesto a escuchar y analizar cualquier propuesta tecnológica que supere el modelo planteado para el Parque de Economía Circular en San José Chiapa, un proyecto impulsado por los gobiernos federal y estatal para el aprovechamiento y transformación de residuos.
Ante las manifestaciones registradas en contra de esta obra, Armenta Mier sostuvo que, si existe una alternativa viable, será considerada y puesta en práctica. “Si tienen alguna propuesta tecnológica mejor que la que tiene la presidenta y que vamos a hacer en San José Chiapa, la acepto, la ponemos en práctica y lo resolvemos”, afirmó en conferencia de prensa.
El mandatario defendió que el proyecto busca atender el problema de los millones de toneladas de basura que se generan diariamente, mediante un proceso de transformación de residuos orgánicos e inorgánicos, evitando su confinamiento en rellenos sanitarios o la contaminación ambiental.
“Como gobernador entiendo que no puedo quedar bien con todos y lo asumo con responsabilidad, pero tenemos que hacer lo correcto”, agregó, en un contexto donde la gestión pública enfrenta la presión de grupos que rechazan la iniciativa.
Armenta criticó las prácticas actuales que persisten en la región, como arrojar basura en barrancas o mantener tiraderos a cielo abierto, y enfatizó que “lo incorrecto es seguir tirando la basura en las barrancas, lo incorrecto es seguir enterrando la basura”.
Para atender las inquietudes, el gobernador instruyó al secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, a establecer un diálogo con los grupos inconformes y conocer sus planteamientos, en un intento por abrir canales de comunicación sin detener el avance del proyecto.
El Parque de Economía Circular de San José Chiapa forma parte de una estrategia de desarrollo sustentable promovida por los gobiernos federal y estatal, que busca transformar la gestión de residuos en la entidad. Sin embargo, ha generado protestas de habitantes y actores políticos que cuestionan su instalación y operación, en un escenario donde la tensión entre desarrollo y resistencia social se mantiene vigente.
Este proyecto, en línea con modelos de transporte y movilidad sustentable como el cablebús, representa una apuesta por soluciones integrales que combinen innovación tecnológica y responsabilidad ambiental, aunque su aceptación social aún enfrenta retos significativos.





