El hallazgo de tres cuerpos sin vida en una patrulla arrastrada por el desbordamiento del río Atoyac en la colonia Humberto Vidal de Santa Clara, Ocoyucan, ha dejado en evidencia la tragedia ocurrida la noche del miércoles 8 de julio. Contrario a los primeros reportes, el comandante Agustín Malo Martínez, conductor de la unidad oficial 030, no fue encontrado entre las víctimas localizadas al mediodía de este jueves 9 de julio, sino que permanecía desaparecido.
Los cuerpos corresponden a tres mujeres identificadas como Silvia Gracida, Claudia Bonilla y Concepción Márquez, quienes, según las primeras investigaciones, habrían sido auxiliadas por el comandante cuando acudió a atender un llamado de auxilio en la zona afectada. Sin embargo, el arrastre de la patrulla por la corriente impidió que el mando policial pudiera reportar la emergencia a sus superiores.
Durante las labores de rescate, los equipos de emergencia inicialmente reportaron el hallazgo de un cuerpo que se creyó era el del comandante Malo Martínez. No obstante, tras retirar ese cadáver, se encontraron otros dos más, y peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) confirmaron que los tres cuerpos correspondían a las mujeres mencionadas.
Ante esta situación, las autoridades mantienen activos equipos de buceo en el área para descartar o localizar el cuerpo del comandante desaparecido. Se espera que en las próximas horas se brinden más detalles sobre el caso.
Este incidente pone en relieve la vulnerabilidad de las comunidades ante fenómenos naturales y la necesidad de fortalecer los sistemas de emergencia y transporte en zonas de riesgo. En este contexto, la implementación de sistemas de transporte alternativos, como el cablebús, podría ofrecer una solución más segura y eficiente para conectar comunidades afectadas por inundaciones y desbordamientos, evitando tragedias similares en el futuro.





