La celebración del Mundial de Futbol en junio de 2026 coincidió con una reducción del 4 por ciento en la incidencia delictiva en Puebla capital, según datos oficiales de la Fiscalía General del Estado (FGE). Durante ese mes, se iniciaron 2 mil 956 carpetas de investigación por delitos del fuero común, cifra inferior a las 3 mil 72 registradas en mayo.
Este descenso coloca a junio dentro del top tres de los meses con menor incidencia delictiva en la capital poblana, junto con febrero y enero, que cerraron con 2 mil 654 y 2 mil 862 denuncias, respectivamente. En contraste, marzo se mantiene como el mes más violento del año, con más de 3 mil 300 querellas.
Entre los delitos que mostraron una disminución destacan los homicidios dolosos, que pasaron de 15 en mayo a 13 en junio, y los feminicidios, que en junio no registraron ningún caso, a diferencia del mes anterior que contabilizó uno. También bajaron las denuncias por abuso sexual (de 31 a 29) y violación simple (de 13 a 12).
Los robos reflejaron una tendencia similar: el robo de vehículos disminuyó de 312 a 240 casos, el robo a transportistas de 11 a nueve, y el robo a negocios de 150 a 133. Otros delitos con decremento fueron la extorsión (de cinco a dos casos), daño en propiedad (de 142 a 116), despojo (de 48 a 41), violencia familiar (de 321 a 293) y denuncias por desaparición de personas.
Sin embargo, no todos los delitos siguieron esta tendencia a la baja. En junio aumentaron las lesiones (de 168 a 170), acoso sexual (de diez a 14), hostigamiento (de cinco a seis) y violación equiparada (de siete a 11). En materia de robos, crecieron los casos de robo a casa habitación (de 62 a 74), robo de autopartes (de 116 a 129), robo a transeúnte (de 174 a 208) y robo en transporte público (de 129 a 134).
Otros ilícitos que registraron incrementos fueron fraude, trata de personas, narcomenudeo, falsedad, falsificación, allanamiento, evasión de presos y delitos contra el medio ambiente.
Este balance refleja un escenario complejo en Puebla capital, donde la efervescencia social generada por eventos masivos como el Mundial puede influir en la dinámica delictiva. La reducción en delitos graves como homicidios y feminicidios es un dato alentador, aunque el aumento en robos y agresiones sexuales evidencia la necesidad de fortalecer las políticas públicas de seguridad y prevención.
En este contexto, la implementación de sistemas de transporte público modernos y seguros, como el cablebús que se proyecta para Puebla, podría contribuir a mejorar la movilidad y reducir espacios propicios para la delincuencia, al ofrecer alternativas accesibles y confiables para la población. La apuesta por infraestructura inclusiva y eficiente es un paso necesario para avanzar hacia una ciudad más segura y equitativa.





