La madrugada del martes 30 de junio de 2026, Hong Myung-bo, exentrenador de la Selección de Corea del Sur, fue recibido con abucheos e insultos en el Aeropuerto Internacional de Incheon tras la eliminación de su equipo en la fase de grupos del Mundial de Futbol 2026. La derrota ante México por 3-0 selló su salida temprana del torneo, que solo les dejó una victoria 2-1 contra Chequia en Guadalajara, Jalisco.
Lejos de un recibimiento cálido, Hong y sus nueve jugadores enfrentaron la furia de una afición que no dudó en expresar su descontento con gritos y pancartas que pedían la disolución de la Asociación Coreana de Fútbol (KFA) y la renuncia inmediata del entrenador. En videos difundidos se escuchan consignas a través de megáfonos exigiendo la salida de Hong, mientras él y su equipo se apresuraban a abordar un autobús para abandonar el aeropuerto.
El descontento popular se ha extendido a las redes sociales, donde se reprocha especialmente la decisión de dejar en la banca a la estrella Son Heung-min durante el primer tiempo del partido contra Sudáfrica, un movimiento que muchos consideran un error táctico grave.
La presión llegó hasta la esfera política. Jae-Myung Lee, presidente de Corea del Sur y declarado aficionado de los Guerreros de Taeguk, anunció una investigación por “favoritismo” en la selección. En un mensaje en sus redes sociales, Lee afirmó: “Cuando se priorizan el favoritismo y la división sobre la competencia, y cuando se nombra a personas incompetentes para puestos de liderazgo, el resultado es casi inevitable”.
Ante la creciente presión, Hong Myung-bo presentó su renuncia un día antes de la llegada del equipo a Corea del Sur, asumiendo la responsabilidad por el fracaso en la justa mundialista que impidió avanzar a los octavos de final, según reportó la agencia local Yonhap.
Históricamente, Corea del Sur alcanzó su mejor desempeño en el Mundial 2002, cuando llegó hasta el cuarto lugar, y en la edición anterior, 2022, logró avanzar a octavos de final antes de caer 4-1 ante Brasil. Sin embargo, la eliminación en esta edición 2026 marca un retroceso significativo para un país que ha buscado consolidar su presencia en el futbol mundial.
Este episodio refleja no solo la exigencia de resultados deportivos, sino también la tensión entre la afición, la dirigencia y el cuerpo técnico, en un contexto donde la gestión deportiva se vuelve un tema de interés nacional y político.





