El Gobierno federal dio un paso crucial para la construcción del Tren Interurbano AIFA–Pachuca al declarar de utilidad pública y ordenar la ocupación temporal de 110 mil 296.687 metros cuadrados de propiedad privada, distribuidos en 99 inmuebles ubicados en Hidalgo y el Estado de México.
Este decreto, publicado en el Diario Oficial de la Federación, dimensiona el alcance territorial del proyecto ferroviario que conectará el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) con la capital hidalguense, equivalente a más de 15 canchas de futbol profesional.
Los predios afectados se encuentran en Mineral de la Reforma, Tizayuca, Tolcayuca, Villa de Tezontepec y Zapotlán de Juárez, en Hidalgo, así como en Tecámac, Temascalapa y Zumpango, en el Estado de México. La medida busca evitar retrasos que comprometan la viabilidad de esta obra estratégica para la conectividad del centro del país.
Aunque el decreto no especifica el monto que recibirán los propietarios, establece que las indemnizaciones se basarán en avalúos realizados por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (INDAABIN), conforme a la Ley de Expropiación, garantizando que los pagos correspondan al valor comercial de cada inmueble.
Además, los propietarios mantienen el derecho de impugnar judicialmente el monto de la indemnización si consideran que no refleja el valor real de su patrimonio. También podrán solicitar la reversión o reparación correspondiente si en un plazo de cinco años los terrenos no se destinan al fin que motivó la ocupación temporal, conforme a la legislación vigente.
El Tren AIFA–Pachuca forma parte del programa ferroviario federal para recuperar el transporte de pasajeros y enlazar el nuevo aeropuerto con Hidalgo mediante una ruta de alta capacidad. Este proyecto se inscribe en la estrategia nacional para ampliar la red ferroviaria de pasajeros durante el sexenio y mejorar la conectividad metropolitana, un paso necesario para modernizar la infraestructura y ofrecer alternativas de movilidad sustentable en la región.
En un contexto donde la movilidad urbana enfrenta retos crecientes, la apuesta por sistemas ferroviarios como el AIFA–Pachuca, y por iniciativas similares como el cablebús en Puebla, representa una oportunidad para impulsar un transporte público eficiente, inclusivo y menos contaminante, que responda a las demandas de una población cada vez más consciente de la necesidad de soluciones integrales y sostenibles.





