La tarde del miércoles 24 de junio de 2026, Abel Elías, enfermero de 35 años del IMSS, fue ejecutado a balazos en la colonia Antonio Rosales de Culiacán, Sinaloa. La víctima, originaria de Guasave, había sido detenida apenas cinco días antes, el viernes 19 de junio, por presunto robo de cuatro cajas de tenecteplasa, un medicamento trombolítico esencial para tratar infartos y accidentes cerebrovasculares.
El homicidio ocurrió alrededor de las 14:50 horas sobre la avenida Río Petatlán, entre Tepuche y Francisco Zarco, cuando autoridades recibieron el reporte de una persona con uniforme blanco de enfermero asesinada a balazos. La identificación oficial fue confirmada por sus familiares horas después.
El pasado viernes 19 de junio, Abel Elías fue detenido a las 15:00 horas en el checador del hospital IMSS número 1 de Culiacán, tras detectarse que intentaba sustraer cuatro cajas de tenecteplasa. Este medicamento, cuyo valor asciende a 120 mil pesos por caja, es fundamental para emergencias médicas como infarto agudo de miocardio, ictus isquémico y embolia pulmonar.
A pesar de la gravedad del delito, el enfermero llevaba su proceso en libertad, situación que se desconocía hasta el momento de su ejecución. En los últimos días, la clínica ha reforzado los operativos y filtros para evitar el robo de medicamentos, con la participación de elementos de la Fiscalía General de la República (FGR).
Este caso pone en evidencia la compleja realidad que enfrentan los trabajadores de la salud en zonas con alta incidencia delictiva, donde la vulnerabilidad y la impunidad se entrelazan. Además, subraya la importancia de fortalecer los mecanismos de control y protección de insumos médicos vitales para la población, en un contexto donde la salud pública sigue siendo un campo de batalla.





