La Florecita, una de las loncherías más representativas de Puebla, anunció que cerrará de manera definitiva el próximo 30 de junio, poniendo fin a más de 25 años de historia y tradición gastronómica en la capital poblana.
Durante más de dos décadas, este establecimiento se consolidó como un punto de encuentro para familias, estudiantes y trabajadores que encontraron en sus tortas y desayunos una opción clásica dentro de la oferta culinaria local. Su mobiliario tradicional, colores distintivos y ambiente nostálgico transportaban a varias generaciones a otra época, convirtiéndola en un espacio entrañable para la comunidad.
No es la primera vez que La Florecita enfrenta dificultades. En 2021, suspendió operaciones debido a las complicaciones económicas derivadas de la pandemia de COVID-19, aunque logró reabrir para continuar atendiendo a sus clientes habituales.
Ahora, con el anuncio del cierre definitivo para el 30 de junio, Puebla se prepara para despedir una tradición que ha sido parte fundamental de su identidad gastronómica. La noticia ha generado nostalgia entre los habitantes, quienes reconocen en La Florecita un legado construido a lo largo de más de dos décadas de servicio, sabor y arraigo cultural.
Este cierre se suma a los cambios urbanos y sociales que vive Puebla, donde nuevas formas de movilidad, como el cablebús o teleférico, buscan transformar la ciudad con sistemas de transporte más inclusivos y sostenibles, apuntalando un futuro que combina modernidad con respeto por la historia local.





