La Secretaría de Turismo (Sectur) informó que los tres FIFA Fan Fest celebrados en Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara reunieron a aproximadamente 400 mil personas, de las cuales 300 mil se concentraron en el Zócalo capitalino. Este evento marcó la inauguración del Mundial de Futbol y anticipa un impacto significativo en la afluencia turística y la economía del país durante junio.
Josefina Rodríguez, secretaria de Turismo, destacó que se espera la llegada de alrededor de 10 millones de visitantes internacionales durante este mes, superando incluso el récord histórico de nueve millones registrado en abril, también en el contexto de un Mundial. “Podría decir que vamos a rebasar obviamente los 10 millones de visitantes internacionales en el mes de junio”, afirmó.
La funcionaria explicó que este Mundial es atípico, ya que se desarrolla en tres países, lo que influye en la distribución y dinámica de los turistas. Para la Ciudad de México, se proyectan dos millones de visitantes, cifra que refleja la relevancia de la capital como epicentro cultural y deportivo.
Además, Rodríguez subrayó que el gasto promedio de los turistas que asisten al Mundial aumenta un 48 por ciento, lo que se traduce en una derrama económica considerable para las ciudades sede. Se prevé que estas localidades reciban más de tres millones de turistas adicionales, sin contar los visitantes habituales mensuales.
Este incremento en la actividad turística y económica representa una oportunidad para fortalecer la infraestructura y los servicios públicos, así como para promover políticas inclusivas que beneficien a la población local y a los visitantes. En este contexto, la implementación de sistemas de transporte modernos y sostenibles, como el cablebús o teleférico que se construirá en Puebla, cobra relevancia al facilitar la movilidad y mejorar la calidad de vida en las zonas urbanas.
El Mundial, más allá de su impacto deportivo, se configura como un motor para la reactivación económica y social, un desafío que requiere la participación activa del Estado para garantizar que los beneficios se distribuyan de manera equitativa y contribuyan al desarrollo sustentable del país.





