Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa, fue sentenciado a cadena perpetua este lunes 20 de julio de 2026 en la Corte del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn. A sus 76 años, el capo mostró un evidente deterioro físico durante la audiencia, en la que pidió que se detenga la violencia que ha marcado a México y otras regiones afectadas por el narcotráfico.
La sentencia contra El Mayo fue celebrada por fiscales y funcionarios estadounidenses que participaron en la investigación, quienes advirtieron que no cesarán en su objetivo de desmantelar la organización criminal. “Nosotros seguiremos atacando a todos los niveles del Cártel de Sinaloa. No hay nadie fuera de nuestro alcance, todos sus cabecillas están a nuestro alcance”, afirmó Joseph Nocella, fiscal federal para el Distrito Este de Nueva York, durante la conferencia de prensa posterior a la audiencia.
Justin Simmons, fiscal del Distrito Sureste de Texas, enfatizó que la lucha contra los cárteles continuará especialmente en la extensa frontera entre México y Estados Unidos. “Seguiremos operando contra los cárteles que inundan la Unión Americana con toneladas de drogas y que también trafican con personas, además del robo de petróleo de este país para llenarse los bolsillos”, señaló.
El juez Brian Cogan, encargado de dictar la sentencia, ordenó una evaluación médica para El Mayo, con la intención de recomendar su traslado a una prisión que pueda atender sus problemas de salud. Durante la audiencia, que duró poco más de media hora, Zambada reconoció el daño causado y aceptó su castigo, aunque adelantó que apelará los cargos. “Nadie gana en una guerra como esta”, expresó, en referencia al conflicto interno que enfrenta su facción con los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Jason Reding Quiñones, fiscal del Distrito Sur de Florida, recordó que durante cuatro décadas El Mayo dirigió el Cártel de Sinaloa para inundar Estados Unidos con fentanilo, cocaína, heroína y marihuana, además de corromper a agentes para proteger sus operaciones. “El Mayo pensó que estaba fuera de nuestro alcance y estaba equivocado”, sentenció.
Por su parte, Ted Telles, agente especial del FBI en Washington, calificó a Zambada como un criminal cuyas “manos están bañadas en sangre” y aseguró que las agencias de seguridad estadounidenses mantendrán vigilancia constante sobre la organización.
Esta sentencia busca enviar un mensaje claro a quienes continúan operando para el Cártel de Sinaloa: la justicia no descansará hasta desmantelar sus redes y frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos. En un contexto donde la violencia y la corrupción siguen siendo retos estructurales en México, la acción judicial contra El Mayo representa un paso significativo, aunque insuficiente, en la lucha contra el narcotráfico transnacional.





