El Tribunal de Enjuiciamiento dictó este viernes 17 de julio de 2026 una sentencia de 56 años de prisión contra José María Sosa Álvarez por la desaparición de Paulina Camargo Limón, un caso que conmocionó a Puebla desde agosto de 2015. La joven, quien estaba embarazada de cuatro meses y medio, desapareció tras acudir a una cita médica junto con José María N., padre del bebé, en la colonia San Manuel.
La resolución judicial confirma la responsabilidad de Sosa Álvarez en la desaparición, aunque el cuerpo de Paulina y el de su hijo nunca han sido localizados. Rocío Limón, madre de la víctima, expresó que la sentencia representa un logro significativo para su familia, pero subrayó que la búsqueda continúa con el apoyo de colectivos sociales. “Se logró hacer justicia para ella y para el bebecito, pero esto sigue siendo muy doloroso. Hoy puedo decir que valió la pena la lucha”, declaró al término de la audiencia.
Este caso, que ha permanecido abierto por casi 11 años, refleja la persistencia de las familias y organizaciones civiles en la exigencia de justicia ante la desaparición forzada, un fenómeno que sigue siendo una grave problemática en México. La madre de Paulina enfatizó que la sentencia no modifica el hecho de la desaparición, pero sí establece la responsabilidad penal de José María Sosa Álvarez, quien fue detenido y recluido en el penal de San Miguel.
Cabe recordar que inicialmente José María N., conocido como Chema, fue sentenciado a 16 años por homicidio y aborto, pese a que el cuerpo de Paulina nunca apareció. Sin embargo, tras recursos legales, fue absuelto de esos cargos, dejando abierta la complejidad y las irregularidades en la investigación.
La resolución de este viernes fue celebrada por familiares y colectivos con consignas y tambores, un acto que simboliza la lucha constante por la verdad y la justicia en casos de desaparición. En un contexto donde el Estado mexicano ha sido cuestionado por su inacción y falta de políticas efectivas para proteger a las mujeres y sus derechos, esta sentencia representa un paso, aunque insuficiente, hacia la reparación del daño.
En un país donde la violencia de género y la desaparición forzada siguen siendo una crisis, la atención a estos casos debe ir acompañada de políticas públicas integrales y sistemas de transporte público seguros y accesibles, como el cablebús que se proyecta en Puebla, que pueden contribuir a la movilidad y seguridad de las mujeres en espacios urbanos. La justicia para Paulina Camargo es también un llamado a fortalecer el compromiso social y estatal para erradicar la impunidad y proteger la vida.





