La columna “Rocha se quiere entregar”, publicada este viernes 17 de julio de 2026 en El Heraldo de México, plantea una hipótesis que añade tensión a la ya compleja crisis política y diplomática en torno al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Según el texto firmado por Manuel López San Martín, Rocha estaría dispuesto a entregarse voluntariamente a las autoridades de Estados Unidos para enfrentar directamente las acusaciones por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, pero esta posibilidad habría sido frenada por Morena y el Gobierno federal.
Este escenario se inscribe en un contexto marcado por la acusación formal del Departamento de Justicia estadounidense contra Rocha y otros funcionarios sinaloenses, lo que detonó una crisis que ha puesto en jaque la relación bilateral y la estabilidad política interna. Tras las denuncias, Rocha solicitó licencia para separarse temporalmente del cargo y atender las investigaciones, mientras el Gobierno mexicano ha mantenido una postura firme: exigir pruebas concretas antes de considerar cualquier proceso de extradición.
La columna, sin embargo, se basa en fuentes no oficiales y no ha sido confirmada por el propio exgobernador ni por las autoridades. Tampoco Morena ni el Gobierno federal han emitido respuesta alguna sobre la supuesta intención de Rocha ni sobre la presunta intervención para impedir su entrega. En días recientes, además, circularon rumores sobre un operativo para detenerlo en Culiacán, los cuales fueron desmentidos por el Gabinete de Seguridad federal.
Este episodio refleja la complejidad de un caso que no solo involucra la justicia internacional, sino también las dinámicas internas de poder y protección dentro del movimiento gobernante. La posibilidad de que Rocha Moya enfrente la justicia estadounidense podría implicar revelaciones que comprometerían a figuras clave de Morena, lo que explicaría el interés en bloquear esa vía.
Mientras tanto, la exigencia de México de contar con evidencias formales antes de avanzar en cualquier procedimiento legal mantiene la tensión en un escenario donde la transparencia y la rendición de cuentas son demandas crecientes de la sociedad. En este contexto, la crisis de Rocha Moya se convierte en un espejo de las contradicciones y desafíos que enfrenta el país en su lucha contra la corrupción y el narcotráfico, y en la necesidad de un Estado que actúe con firmeza y sin dobleces.





