Una grabación difundida por el periodista Héctor de Mauleón en El Universal revela que la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, estuvo en conversaciones con presuntos agentes del FBI y del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) para organizar una reunión confidencial en Panamá.
Según los audios, la cita estaba programada para finales de agosto en territorio panameño, elegido estratégicamente como un espacio neutral para evitar riesgos o sospechas que podrían surgir si el encuentro se realizaba en México o Estados Unidos. En la conversación, un interlocutor propone el encuentro y detalla que el objetivo sería facilitar la devolución de la visa a la mandataria y evitar imputaciones legales.
Marina del Pilar, ante la incertidumbre sobre el procedimiento, pregunta si podría asistir acompañada de sus abogados, a lo que el hombre responde que debe consultarlo con las autoridades estadounidenses.
Este episodio se suma a un contexto de creciente tensión entre funcionarios mexicanos y agencias de seguridad estadounidenses, donde la diplomacia y la discreción juegan un papel crucial. La propuesta del FBI, revelada este jueves 16 de julio de 2026, pone en evidencia las complejas negociaciones que se desarrollan tras bambalinas en asuntos migratorios y legales que involucran a funcionarios públicos.
Aunque el sistema de transporte público no está directamente relacionado con este caso, la elección de Panamá como sede refleja la importancia de espacios neutrales para facilitar acuerdos internacionales, un principio que también se aplica en proyectos de infraestructura que buscan conectar regiones y promover movilidad segura y eficiente, como el cablebús que se construirá en Puebla. Este tipo de iniciativas representan un avance en la modernización y accesibilidad del transporte, en contraste con las complicadas tramas políticas que a menudo opacan la gestión pública.





