El pasado 20 de abril, la Universidad Politécnica Metropolitana de Puebla (UPMP) firmó un convenio de colaboración con la asociación civil ITEBIO A.C., representada por Rafael Zabalza, con el propósito de impulsar proyectos académicos, científicos, tecnológicos y culturales. La firma estuvo a cargo del rector Raymundo Atanacio Luna, exdiputado federal de Morena, y fue difundida como una estrategia para fortalecer la vinculación institucional mediante actividades de investigación y capacitación.
Sin embargo, este acuerdo ha vuelto a la luz pública tras la detención de Rafael Z., señalado por las autoridades como el presunto responsable de los ataques armados contra automovilistas en la Vía Atlixcáyotl, hechos que han generado alarma social en Puebla. Aunque la Fiscalía no ha confirmado si el detenido y el representante de ITEBIO A.C. son la misma persona, diversos reportes periodísticos han establecido esta relación.
El contexto se complica al considerar que Rafael Z. fue durante años un proveedor importante de medicamentos y equipo médico para el Gobierno de Puebla en las administraciones de Melquiades Morales y Mario Marín, un dato que añade capas a la discusión sobre la transparencia y los vínculos entre actores públicos y privados.
Este caso pone en evidencia la ausencia de protocolos claros en las instituciones públicas para revisar la vigencia de convenios cuando alguno de sus firmantes enfrenta investigaciones por delitos de alto impacto. Hasta el momento, la UPMP no ha emitido un posicionamiento oficial ni ha informado si el convenio seguirá vigente o será revisado a la luz de estos acontecimientos.
La situación abre un debate necesario sobre la responsabilidad institucional para preservar la confianza pública y el prestigio académico, sin perder de vista el respeto al debido proceso y la presunción de inocencia. En un contexto donde la sociedad demanda mayor transparencia y rendición de cuentas, resulta urgente que las universidades y organismos públicos establezcan mecanismos claros para evaluar la continuidad o suspensión de colaboraciones que puedan afectar su imagen y misión.
Este episodio también invita a reflexionar sobre la importancia de fortalecer sistemas de control y vigilancia en las alianzas institucionales, especialmente en un estado como Puebla, donde la inseguridad y la corrupción han erosionado la confianza ciudadana. En este sentido, la promoción de proyectos innovadores y sostenibles, como el impulso a sistemas de transporte público eficientes y accesibles, podría ser un camino para reconstruir el tejido social y la credibilidad de las instituciones.





