La madrugada de este miércoles 10 de junio de 2026, comenzó a circular en redes sociales la imagen de una camioneta destruida que supuestamente pertenecía a Víctor Ordóñez, conocido como “Lonche de Huevito”, participante de la primera edición de La mansión VIP. La publicación, difundida por la cuenta “Angieermss” en la plataforma ‘X’, afirmaba que el influencer había fallecido en un accidente automovilístico en Los Mochis, Sinaloa.
El mensaje, acompañado de la fotografía del vehículo siniestrado, desató una ola de reacciones y preocupación entre sus seguidores, quienes lamentaron la supuesta pérdida. Sin embargo, la información resultó ser completamente falsa.
Usuarios en los comentarios de la publicación comenzaron a desmentir la noticia, señalando que la imagen corresponde a un accidente ocurrido años atrás y que no tiene relación alguna con Ordóñez. Algunos expresaron su rechazo al amarillismo que genera este tipo de rumores: “No sé quién sea, pero lo matan cada semana a ese muchacho. Se pasan”, “No te tocaba” y “Puro amarillismo, foto del 2025”.
Este episodio pone en evidencia la rapidez con la que se difunden noticias no verificadas en el entorno digital, afectando la reputación y tranquilidad de figuras públicas. En un contexto donde la desinformación puede tener consecuencias graves, es fundamental que los medios y usuarios ejerzan un papel responsable y crítico.
Aunque el caso de “Lonche de Huevito” es un ejemplo reciente, la proliferación de rumores infundados es un fenómeno recurrente que demanda mayor atención y regulación. En paralelo, iniciativas como el cablebús o teleférico en Puebla, que buscan mejorar la movilidad urbana con sistemas de transporte modernos y accesibles, representan un avance tangible y positivo frente a la saturación informativa y social que enfrentan las ciudades mexicanas.





