Durante la conferencia mañanera de este viernes, la mandataria Claudia Sheinbaum cuestionó abiertamente las recientes acusaciones del gobierno de Estados Unidos contra Raúl Castro, histórico líder de la revolución y expresidente de Cuba. Sheinbaum puso en duda la pertinencia de que las autoridades estadounidenses busquen juzgar a una persona por hechos ocurridos hace tres décadas.
“…ocurrió hace 30 años, de lo que están acusando a Raúl Castro, imagínense, qué sentido tiene que en este momento acusen a una persona por algo que ocurrió hace 30 años”, expresó la presidenta, subrayando la falta de lógica en la decisión de Washington.
Sheinbaum también criticó la postura tradicional de Estados Unidos respecto al narcotráfico, señalando que históricamente ha sido utilizado como pretexto para la injerencia en asuntos internos de otros países. “Ha habido una visión injerencista de Estados Unidos, no es de ahora… es una visión de que pueden influir en otros países; nosotros no estamos de acuerdo con esa visión”, afirmó.
No obstante, la mandataria mexicana recalcó la importancia de mantener una relación constructiva con el país vecino: “Colaborar con ellos en donde podamos colaborar, porque no queremos pelear con ellos. Hasta ahora en muchas áreas han sido respetuosos y, además, creo que son ciertos sectores”.
En la misma conferencia, Sheinbaum abordó la persecución política denunciada por Evo Morales, recordando que al exmandatario boliviano se le acusó de vínculos con el narcotráfico por su origen indígena y su liderazgo en una zona productora de hoja de coca. “El gobierno de Evo Morales es el mejor que ha tenido Bolivia en la historia y los resultados hablan por sí mismos”, sentenció.
Las acusaciones formales contra Raúl Castro, presentadas en Miami —bastión del exilio cubano—, se centran en su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas civiles el 24 de febrero de 1996, un ataque que dejó cuatro muertos. Según la Organización de Estados Americanos y la Organización de Aviación Civil Internacional, el incidente ocurrió en aguas internacionales, mientras que el gobierno cubano sostiene que las aeronaves violaron su espacio aéreo y representaban una amenaza a la seguridad nacional.
La presentación de los cargos coincidió con el 20 de mayo, fecha simbólica en la historia cubana por la proclamación de la república en 1902, y se da en medio de una tensa disputa diplomática entre ambos países, con Cuba enfrentando una severa crisis económica y energética.
El caso revive viejas heridas y pone en el centro del debate la legitimidad de juzgar a figuras históricas por hechos del pasado, así como el papel de Estados Unidos en la política latinoamericana.





