El Gobierno federal consolida el control sobre una de las principales arterias de movilidad del Valle de México tras anunciar la adquisición total del Tren Suburbano, que a partir de ahora operará bajo el nombre de Tren “Felipe Ángeles”. Esta decisión, anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum, representa un giro significativo en la estrategia nacional de transporte, al llevar de regreso a manos del Estado un servicio que hasta ahora había sido gestionado bajo concesión privada.
Durante la conferencia “Las mañaneras del pueblo”, la jefa del Ejecutivo explicó que la transferencia de operaciones fue resultado de un acuerdo con las empresas privadas responsables, en el marco de una política orientada a fortalecer el transporte público y recuperar los trenes de pasajeros como servicio esencial para la ciudadanía. El cambio de administración implica que el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) asumirá el 100% de la participación accionaria, convirtiendo al Tren Suburbano en una Empresa de Participación Estatal Mayoritaria.
Jorge Mendoza Sánchez, director general de Banobras, informó que la inversión destinada a la adquisición asciende a 5 mil 999 millones de pesos, una suma que refleja el compromiso del Estado con el desarrollo de infraestructura para la movilidad urbana y metropolitana. El proceso de estatización se presenta en un contexto histórico en el que México, tras décadas de privatización de servicios públicos en los años noventa, retoma el modelo de gestión estatal para sectores estratégicos, reivindicando el papel del Estado como garante de derechos y servicios esenciales.
La inauguración del nuevo tramo Lechería-Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), programada para el domingo 26 de abril, ampliará el acceso al aeropuerto y mejorará la conectividad para habitantes de la zona norte de la Ciudad de México y su área conurbada. Este ramal, vital para la movilidad regional, representa un avance en la integración de sistemas de transporte y responde a una demanda social de mayor accesibilidad y eficiencia.
En cuanto a las tarifas, se mantendrán los precios actuales de 11.50 pesos para trayectos cortos y 26.50 pesos para recorridos largos en el Tren Suburbano. Para el ramal hacia el AIFA, el costo será de 11.50 pesos en estaciones intermedias y 45 pesos en recorrido completo durante el primer mes de operación; posteriormente, los precios serán revisados y ajustados conforme a un análisis de demanda y operación.
Esta medida forma parte del denominado Plan México, una iniciativa de largo aliento que contempla la creación de nuevas rutas de trenes de pasajeros, como México-Pachuca y México-Querétaro, y busca fortalecer el transporte público como herramienta de inclusión y desarrollo regional. Con la recuperación estatal de los trenes, el Gobierno federal reafirma su apuesta por políticas inclusivas, el derecho a la movilidad y la consolidación de un modelo de desarrollo más equitativo, en línea con las tendencias globales de modernización ferroviaria y acceso universal a servicios públicos.




