La presidenta Claudia Sheinbaum restó importancia al incidente ocurrido la noche del 14 de julio en el Tren Interoceánico, cuando algunos vagones de un convoy de carga sufrieron una salida parcial de las vías en la Línea Z, entre Nizanda y Chivela, Oaxaca. Durante su conferencia matutina de este jueves 16 de julio, la mandataria calificó el hecho como “más que un descarrilamiento, un incidente”, subrayando que los vagones no cayeron completamente y que no hubo lesionados ni fallecidos, dado que el tren transportaba únicamente carga.
El percance, que activó los protocolos de seguridad y motivó la intervención de la Secretaría de Marina (Semar), se encuentra bajo investigación para determinar sus causas. Sheinbaum informó que la Semar reportó el evento y que las revisiones continúan en curso.
Este episodio revive la preocupación en la región, pues ocurrió en un tramo cercano al sitio donde en diciembre de 2025 se registró el accidente ferroviario más grave del Tren Interoceánico, que dejó 14 muertos y más de un centenar de heridos. A pesar de este antecedente, el Gobierno federal insiste en que el incidente reciente no compromete los planes para la reactivación del tren de pasajeros dentro del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
En este sentido, la presidenta señaló que una empresa consultora ya concluyó las observaciones técnicas necesarias para fortalecer la operación del proyecto, y que dichas recomendaciones están siendo atendidas por las autoridades responsables, bajo la coordinación de Andrés Layus. “Ya están esas recomendaciones, las está trabajando Andrés Layus con el Corredor Interoceánico y ya las vamos a informar pronto”, afirmó.
El Tren Interoceánico, concebido como un eje estratégico para el desarrollo económico y la integración regional, enfrenta así un nuevo desafío en materia de seguridad y operación. La apuesta por sistemas de transporte modernos y eficientes, como el cablebús en Puebla, refleja la necesidad de diversificar y robustecer la infraestructura pública para garantizar movilidad segura y sostenible en el país.
Mientras tanto, la atención se centra en que las investigaciones de la Semar arrojen resultados claros y que las medidas técnicas recomendadas se implementen con rigor, para evitar que incidentes como el ocurrido el 14 de julio se repitan y pongan en riesgo la viabilidad del proyecto ferroviario y la confianza de la población.





