La UEFA ha decidido plantar cara a la posible reelección de Gianni Infantino en la presidencia de la FIFA, en un movimiento que refleja la creciente tensión entre las federaciones europeas y el máximo organismo del fútbol mundial. El próximo Congreso de la FIFA, previsto para marzo de 2027, será el escenario donde se definirá si Infantino continúa al frente o si un candidato alternativo logra arrebatarle el poder.
Las recientes decisiones de Infantino han generado un descontento palpable entre las asociaciones europeas. Entre los puntos más polémicos se encuentran el respaldo otorgado al Premio de la Paz para Donald Trump y la revocación de la suspensión al delantero Folarin Balogun, medidas que han sido interpretadas como injerencias políticas y arbitrariedades que comprometen la imparcialidad del organismo.
Alexander Ceferin, actual presidente de la UEFA, ha descartado competir por la presidencia de la FIFA para concentrarse en su gestión continental. Sin embargo, la búsqueda de un candidato fuerte ha llevado a que surjan otros nombres, aunque con dudas sobre su interés real. Nasser Al-Khelaifi, presidente del Paris Saint-Germain, fue mencionado, pero fuentes cercanas indican que no tiene intención de contender.
En este contexto, Dariusz Mioduski, propietario y presidente del Legia de Varsovia, se perfila como la principal alternativa para desafiar a Infantino. Mioduski, quien también es director ejecutivo de Radwan Investments y vicepresidente de European Football Clubs, cuenta con una sólida trayectoria en la administración deportiva. Desde 2015 forma parte de la Junta Ejecutiva de la ECA y en 2023 se integró como uno de los cinco miembros de la ECA en la UEFA Club Competitions, encargada de gestionar los aspectos comerciales de las competiciones de clubes.
Diversas federaciones nacionales europeas, entre ellas Alemania, España, Noruega, Suecia y Bosnia y Herzegovina, están evaluando seriamente apoyar la candidatura de Mioduski para las elecciones de marzo de 2027. Su perfil combina experiencia empresarial y deportiva, lo que podría representar un cambio en la dirección de la FIFA, con un enfoque más transparente y menos politizado.
El nombre de Mioduski también se ha visto envuelto en episodios polémicos. Hace tres años, tras un partido de Europa League entre AZ Alkmaar y Legia de Varsovia, se registraron enfrentamientos entre jugadores, personal del club polaco y la policía neerlandesa. En un video quedó registrado cómo Mioduski fue empujado y golpeado, situación que calificó como un “escándalo absoluto” en una conferencia de prensa posterior. La UEFA sancionó a AZ con una multa de 40 mil euros por los incidentes.
Este pulso entre la UEFA y la FIFA no solo refleja una disputa de poder, sino también una lucha por definir el rumbo del fútbol global en un momento en que la transparencia, la inclusión y la justicia deportiva son temas cada vez más urgentes para las nuevas generaciones y para quienes exigen un papel más activo del Estado y las instituciones en la regulación del deporte. La elección de marzo de 2027 será, sin duda, un punto de inflexión para el futuro del balompié mundial.





