Vecinos de la calle 7 Sur, entre la 13 y la 21 Poniente, denunciaron que al menos tres coladeras quedaron obstruidas con asfalto tras los trabajos de relaminación realizados en esa vialidad. Las imágenes difundidas por los habitantes muestran bocas de tormenta parcial o totalmente cubiertas, lo que podría complicar el desalojo del agua durante las lluvias y aumentar el riesgo de encharcamientos e inundaciones.
Este señalamiento cobra especial relevancia en el contexto del debate sobre las causas de las recientes inundaciones en Puebla. El Gobierno del Estado ha atribuido parte de estos problemas a obras ejecutadas en administraciones panistas, como el concreto hidráulico del bulevar 5 de Mayo y el embovedamiento del río San Francisco, intervenciones que, según el coordinador del Gabinete, José Luis García Parra, contribuyen a la deficiente capacidad de drenaje actual.
El gobernador Alejandro Armenta, por su parte, ha solicitado al Ayuntamiento de Puebla un plan para atender el fenómeno de las inundaciones, sin embargo, la denuncia vecinal apunta a una problemática más inmediata y reciente: la obstrucción de coladeras tras una obra de pavimentación que, aunque no se ha confirmado oficialmente que haya provocado afectaciones durante las lluvias recientes, representa un riesgo latente para la zona.
La situación pone en evidencia la necesidad de una supervisión más rigurosa y un compromiso real con la calidad y funcionalidad de las obras públicas, especialmente en un contexto donde el cambio climático y las lluvias intensas exigen sistemas de drenaje eficientes. La atención pronta a estas coladeras podría evitar que la acumulación de agua se convierta en un problema recurrente para los habitantes de esta zona de Puebla.
En un momento en que la ciudad avanza hacia la modernización de su infraestructura, incluyendo proyectos de transporte público como el cablebús, que prometen mejorar la movilidad y reducir la presión sobre las vialidades tradicionales, resulta indispensable que las obras complementarias, como el drenaje pluvial, no queden relegadas ni sean fuente de nuevos conflictos urbanos.





