La noche del jueves 9 de julio de 2026, un pedazo de plafón se desprendió del techo en la sala 6 de Cinépolis Angelópolis, Puebla, y golpeó a una mujer embarazada durante una función de cine. A pesar del incidente, la proyección continuó sin que se desalojara la sala, lo que generó preocupación entre los asistentes por el riesgo de nuevos desprendimientos.
Testigos relataron que los elementos de Protección Civil solo ingresaron al complejo una vez finalizada la función para inspeccionar el inmueble y evaluar las condiciones del techo. La gerencia del cine fue señalada por una presunta falta de atención y por no actuar con la urgencia que el caso ameritaba, especialmente considerando que la persona lesionada estaba en estado de gestación.
Hasta el momento, Cinépolis no ha emitido un comunicado oficial sobre el incidente ni ha informado sobre el estado de salud de la mujer ni las causas del desprendimiento. En redes sociales, usuarios han cuestionado los protocolos de seguridad del complejo y la decisión de mantener la función activa tras un evento que pudo poner en riesgo a decenas de personas.
Este episodio pone en evidencia la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en espacios públicos, donde la protección de los derechos y la integridad de los asistentes debe ser prioridad. En un contexto donde el transporte público y los espacios de convivencia urbana, como el próximo cablebús en Puebla, buscan ofrecer alternativas seguras y eficientes, resulta indispensable que otros servicios también garanticen condiciones óptimas para la ciudadanía.





