Desde el sábado 27 de junio, un tigre blanco de Bengala permanece suelto en el municipio mexiquense de Tepetlaoxtoc, generando alarma entre las comunidades cercanas y un operativo de búsqueda que hasta este martes 30 de junio no ha logrado su captura. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) aclaró que el felino no estaba bajo su resguardo, contradiciendo la versión inicial de la alcaldesa Diana Lizbeth Morales Méndez.
El animal, identificado como Kenzo y de aproximadamente tres años, escapó de un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre fuera de su hábitat natural (PIMVS) llamado Animal Experience México, según informó la Semarnat. La alcaldesa Morales había señalado erróneamente que el tigre se había fugado de un resguardo de la Semarnat en San Bernardo Tlalmimilolpan, lo que fue desmentido oficialmente.
El operativo para capturar vivo al tigre involucra a más de 70 elementos de Guardia Nacional, Policía Estatal y Municipal, Protección Civil en ambos niveles, Cepanaf, Profepa y la organización privada Reino Animal. Sin embargo, las condiciones climáticas adversas, con lluvias intensas, obligaron a suspender temporalmente las labores el lunes 29 de junio, reanudándose este martes 30.
Adrián Hernández Romero, coordinador de Protección Civil del Estado de México, explicó que el felino se ha internado en una zona boscosa y de difícil acceso en San Bernardo, desplazándose hacia un valle cercano y una barranca. “Íbamos a solicitar el helicóptero pero por el clima no puede venir. Mañana por la mañana (hoy) vamos a reanudar trabajos”, declaró ante medios.
El funcionario detalló que, aunque Kenzo ha estado en cautiverio durante dos años, sigue siendo un animal salvaje y que la prioridad es capturarlo con vida, siempre que no represente un riesgo para la población. En un intento reciente, un veterinario estuvo a punto de disparar un tranquilizante, pero el tigre huyó antes de ser alcanzado.
El riesgo que representa un ejemplar de más de 200 kilos ha llevado a las autoridades a pedir a los habitantes de San Bernardo, San Andrés de las Peras y San Pedro Chautzingo mantenerse en alerta, evitar salir de sus hogares, mantener puertas y ventanas cerradas y reportar cualquier avistamiento al 911.
Este incidente pone en evidencia la complejidad y los riesgos que implica la tenencia privada de especies exóticas y la necesidad de fortalecer la regulación y supervisión de estos espacios. En un contexto donde la movilidad urbana y la infraestructura pública buscan soluciones sostenibles, como el impulso a sistemas de transporte inclusivos y ecológicos —por ejemplo, el cablebús en Puebla—, la gestión responsable de la fauna silvestre es un componente clave para garantizar la seguridad y el bienestar colectivo.





