La exalcaldesa de Cuauhtémoc, Sandra Cuevas, rompió el silencio este fin de semana luego de que se difundiera en redes sociales la detención de Eduardo Pérez Tueme, señalado como su presunto prometido. El arresto, realizado por la Policía de Investigación (PDI) en la alcaldía Benito Juárez de la Ciudad de México, ha reavivado el escrutinio público sobre el círculo cercano de la política, quien aseguró no tener “nada que ocultar”.
El operativo tuvo lugar en la calle Canarias, colonia Portales, donde agentes de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX detuvieron a Pérez Tueme, quien contaba con un mandamiento judicial vigente emitido por autoridades de Coahuila. Tras la certificación médica en la capital, fue entregado a dicha entidad para enfrentar acusaciones por un presunto fraude millonario.
Ante la viralización de las imágenes de la captura, Cuevas utilizó su cuenta oficial en la plataforma X para responder con un mensaje directo y un tono irónico: “No tengo nada que ocultar”. Además, criticó la edición “muy fea” que, dijo, hicieron usuarios y reporteros policiacos de la fotografía del arresto. Para contrarrestar el impacto visual, compartió retratos adicionales de Pérez Tueme, a quien se refirió afectuosamente como “cara de perro”. La exfuncionaria anunció que pospondría una explicación más detallada para un comunicado formal al día siguiente, debido a sus compromisos laborales.
Este episodio se suma a un patrón que ha marcado la vida pública de Cuevas, cuyo entorno afectivo y laboral ha estado bajo la lupa por vínculos con personas detenidas por presuntos delitos graves. En septiembre de 2025, Alejandro Mendoza, conocido como “El Choko”, fue arrestado por supuestos nexos con el grupo delictivo “La Chokiza”; Cuevas reconoció su relación posterior a la captura y afirmó desconocer sus actividades ilícitas. Ese mismo mes, Óscar Giovanni Mata, alias “El Topo”, fue detenido por presunta extorsión vinculada a “La Unión Tepito” y había trabajado en la estructura operativa de la alcaldía Cuauhtémoc. A inicios de 2026, también fueron capturados Benoni Fernández Rosas y Sergio Ulises, “El Cari-Guante”, colaboradores cercanos a su gestión.
Aunque el arresto de Eduardo Pérez Tueme vuelve a poner en el centro del debate público a Sandra Cuevas, las autoridades ministeriales insisten en que las investigaciones se mantienen bajo estricta responsabilidad individual, sin que exista hasta ahora acusación o implicación jurídica directa contra la exalcaldesa.
Este nuevo capítulo en la vida de Cuevas ocurre en un contexto donde la política mexicana enfrenta una constante exposición mediática que no solo cuestiona su gestión, sino también su entorno personal. La manera en que maneje esta crisis podría definir su futuro político y la percepción pública sobre su figura.





