El Ejército mexicano logró rescatar con vida a dos personas en Venezuela tras los devastadores sismos ocurridos el 24 de junio, informó esta mañana la presidenta Claudia Sheinbaum. Entre los sobrevivientes se encuentra un niño de 9 años, quien permaneció atrapado bajo los escombros en el municipio Vargas de La Guaira, zona declarada en estado de desastre por los daños causados.
El rescate se llevó a cabo en una estructura colapsada sobre la Avenida Corales, donde el Agrupamiento de Ayuda Humanitaria ‘Yumare’ localizó al menor mediante técnicas de llamado y escucha. Después de seis horas de trabajo continuo para cortar, penetrar y remover escombros, el niño fue liberado con vida. Inmediatamente recibió primeros auxilios por parte del Servicio de Sanidad del Ejército mexicano y fue trasladado al Área de Concentración de Víctimas en el Campamento Militar de Vargas.
Este esfuerzo forma parte de una operación internacional de rescate que ha devuelto la esperanza a Venezuela, país que enfrenta una crisis humanitaria agravada por los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron la zona norte el pasado 24 de junio. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, reconoció el trabajo solidario de los rescatistas extranjeros en una reunión con los equipos el domingo 28 de junio, destacando que “a los sitios donde ustedes llegaron, llegó esperanza”.
Las cifras oficiales reportan hasta ahora mil 450 muertos y 3 mil 238 heridos. Hasta el sábado 27 de junio, alrededor de mil 600 rescatistas de diversos países ya se encontraban en Venezuela, con 25 vuelos adicionales previstos para las próximas horas. Entre las delegaciones presentes están equipos de El Salvador, México, República Dominicana, Suiza, Ecuador, España, Chile, Colombia, Países Bajos, Italia y Estados Unidos.
La madrugada del domingo 28 de junio arribaron también una delegación de India para instalar un hospital de campaña y un grupo de rescatistas de Costa Rica, según informó el Ministerio de Comunicación e Información venezolano.
Este despliegue internacional refleja la importancia de la cooperación regional y global en situaciones de desastre, y subraya el papel activo que México ha asumido en la ayuda humanitaria, un compromiso que fortalece los lazos con América Latina y contribuye a la reconstrucción y atención de las comunidades afectadas.





