El pasado martes 23 de junio, Tony Spell, pastor de 48 años y líder de la iglesia Life Tabernacle Church en Baton Rouge, Louisiana, fue arrestado acusado de agresión en segundo grado luego de protagonizar una violenta pelea con el hijo de su vecino. El conflicto, que se remonta a años atrás, escaló tras una serie de amenazas de violación y muerte dirigidas a la familia del pastor.
Spell, quien se encontraba cambiando la batería de los micros escolares de su iglesia, fue insultado y amenazado desde la calle por el joven de 20 años, hijo de Scott Sherwin, vecino del pastor. Según Spell, el agresor le gritó: “Tony, voy a violar a tu esposa, voy a violar a todos tus nietos, y la próxima vez que salgas de la ciudad, los voy a matar”.
En respuesta, Spell cruzó la calle y enfrentó al joven frente a la iglesia, en un altercado captado por una cámara de seguridad. La denuncia señala que el pastor propinó ocho golpes de pie y 27 más en el suelo, además de torcerle el cuello y patearlo en el costado. El joven requirió cinco puntos de sutura en el mentón. Durante la agresión, Spell habría amenazado: “Te voy a romper el cuello”.
La policía detuvo al pastor y lo acusó de agresión en segundo grado, un delito que podría implicar hasta ocho años de prisión. Spell deberá presentarse ante la justicia el 15 de septiembre y aseguró que “la verdad saldrá en el tribunal”.
Este episodio no es un hecho aislado en la vida de Spell, quien mantiene una disputa prolongada con la familia Sherwin. En 2020, el pastor presentó una demanda por la instalación de cámaras de vigilancia que, según él, tenían como objetivo monitorearlo. Además, durante la pandemia de COVID-19, Spell desafió las restricciones sanitarias de Louisiana al realizar servicios religiosos presenciales, lo que le valió multas. En abril de 2020, fue acusado de agredir a un manifestante, aunque no fue formalmente imputado.
Tras la agresión, Spell se dirigió a su congregación y justificó su accionar, comparando la situación con “terrorismo doméstico”. Citó un pasaje bíblico y afirmó: “Hoy cumplí con la escritura. Impuse las manos sobre el enfermo. No sé cuánto se va a recuperar, pero puse las manos sobre el enfermo”.
Este caso reaviva el debate sobre la violencia y la justicia en comunidades religiosas y pone en el centro del debate a un pastor conocido por sus posturas controvertidas y su resistencia a las autoridades. En un contexto donde la protección de la familia y la seguridad personal se entrelazan con la ley, la sociedad enfrenta el reto de equilibrar derechos civiles y el uso legítimo de la fuerza.




