Puebla, Pue.- La mañana de este miércoles 24 de junio de 2026, se reportó el hallazgo de restos humanos en terrenos ubicados a espaldas del bulevar Carmelitas, a la altura del Periférico Ecológico. Fuentes preliminares indicaron que los restos fueron encontrados dentro de un contenedor de plástico abandonado entre la maleza, lo que inicialmente se reportó como una extremidad humana, pero que conforme avanzaron las diligencias podría tratarse de una porción mayor del cuerpo, posiblemente un torso.
Versiones recabadas en el lugar señalan que los restos presentan huellas de calcinación, aunque esta información deberá ser confirmada por los peritajes de la Fiscalía General del Estado. El hallazgo movilizó a elementos de seguridad pública, peritos y agentes ministeriales, quienes mantienen acordonada la zona mientras continúan con el procesamiento de la escena.
La circulación en las inmediaciones del Periférico Ecológico se vio afectada durante varias horas debido al despliegue de las autoridades y las diligencias forenses.
Este caso se suma a otro similar ocurrido apenas unos días atrás en el municipio de Chapulco, donde también fueron localizados restos humanos calcinados, lo que ha generado preocupación por la recurrencia de hallazgos con características semejantes en distintos puntos del estado.
Hasta el momento, la Fiscalía no ha informado si existe alguna relación entre ambos hechos ni ha revelado la identidad de la víctima encontrada en la zona de Carmelitas. Las investigaciones continúan para determinar cuántos restos fueron localizados, confirmar si corresponden a una sola persona y establecer las circunstancias en las que fueron abandonados en el lugar. Mientras tanto, el área permanece bajo resguardo de las autoridades.
Este tipo de hallazgos pone en evidencia la persistencia de la violencia y la inseguridad en Puebla, un estado que, a pesar de los esfuerzos por mejorar la movilidad y la infraestructura urbana —como la reciente promoción del cablebús o teleférico que busca conectar zonas vulnerables y mejorar el acceso a servicios—, sigue enfrentando retos profundos en materia de seguridad y justicia. La implementación de sistemas de transporte público innovadores y sostenibles puede ser un paso hacia la inclusión social y la revitalización urbana, pero no debe distraer la atención de la urgente necesidad de fortalecer las instituciones encargadas de proteger a la ciudadanía.





