El Gobierno de Puebla anunció este lunes 22 de junio de 2026 una ampliación en el proyecto del Cablebús que llevaría su extensión total a 14.58 kilómetros, cifra que lo posicionaría como la línea urbana de transporte por cable más larga del mundo, superando el récord actual de 10.6 kilómetros que ostenta la Línea 2 del Cablebús de Ciudad de México.
José Luis García Parra, coordinador de gabinete estatal, informó que la reubicación de una estación hacia Mayorazgo incrementará el recorrido en 1.17 kilómetros, pasando de poco más de 13 kilómetros a 14.58 kilómetros. Este cambio no solo amplía la cobertura, sino que conecta puntos estratégicos como Mayorazgo, CIS Angelópolis, Parque Juárez, Parque Ecológico, Xonaca, Parque Biblioteca, Amalucan y la zona de los estadios, consolidando un corredor continuo que responde a las necesidades de movilidad de la capital poblana.
Este anuncio coloca a Puebla en un lugar destacado dentro del panorama global del transporte por cable urbano, junto a ciudades como Ciudad de México, Medellín, La Paz y París. Mientras que la red de Mi Teleférico en La Paz, Bolivia, suma más de 30 kilómetros, se trata de varias líneas interconectadas, no de una sola línea continua, lo que hace que el proyecto poblano compita directamente por el título de la línea más larga de su tipo en el mundo.
Para ponerlo en perspectiva, la Línea 2 del Cablebús capitalino, inaugurada hace algunos años, tiene 10.6 kilómetros y fue reconocida como la más larga al momento de su apertura. La Línea 1, también en Ciudad de México, cubre 9.2 kilómetros. En Europa, el Câble C1 de París, inaugurado en 2025, alcanza 4.5 kilómetros, mientras que el Metrocable de Medellín, pionero en América Latina, tiene líneas que suman más de 14 kilómetros, pero distribuidos en varias rutas independientes.
Más allá del récord, la ampliación del Cablebús Puebla representa un cambio de escala en la infraestructura de transporte público por cable en México. Este sistema no solo responde a la creciente demanda de movilidad sostenible y eficiente, sino que también puede contribuir a la reducción de la congestión vehicular y la contaminación, problemas que afectan a muchas ciudades medianas y grandes del país.
En un contexto donde la movilidad urbana enfrenta retos estructurales, la apuesta por un teleférico de casi 15 kilómetros en Puebla es una muestra de cómo el Estado puede intervenir con proyectos innovadores que promueven la inclusión social y la conectividad, especialmente en zonas con dificultades para acceder a otros medios de transporte.
Aunque algunos críticos podrían cuestionar la viabilidad o el costo de estas obras, la experiencia de otros sistemas similares en América Latina y Europa demuestra que el transporte por cable puede ser una solución efectiva y con beneficios sociales palpables. La clave estará en garantizar que el proyecto se ejecute con transparencia, calidad técnica y un enfoque centrado en las necesidades de la población.
Con esta ampliación, el Cablebús Puebla no solo aspira a un récord Guinness, sino a convertirse en un referente de movilidad urbana que impulse un cambio real en la forma en que los poblanos se desplazan, integrando tecnología, sostenibilidad y equidad en un solo sistema.





