A un mes de que Ariadna Montiel asumiera la dirigencia nacional de Morena con la promesa de “cero tolerancia a la frivolidad”, la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) ha sancionado a dos militantes por conductas consideradas contrarias a los principios de austeridad y sencillez que el partido promueve.
El primero de los casos involucra a Eliazar Mas Kinil, tercer regidor de Tulum, Quintana Roo, contra quien la CNHJ inició el expediente CNHJQROO-350/2026 tras la difusión en redes sociales de un video donde aparece a bordo de un jet privado y vistiendo ropa de lujo. En un documento de 23 páginas, el órgano partidista concluyó que estas conductas no se limitan a viajes o actividades personales, sino que representan una “clara contradicción con los principios de austeridad y el combate a los privilegios asociados al poder”.
El expediente incluye 22 notas periodísticas, videos y fotografías que evidencian la ostentación del regidor en viajes al extranjero. La CNHJ ordenó a Mas Kinil abstenerse de promover o exhibir públicamente conductas que contravengan los valores y obligaciones establecidos en los documentos básicos y lineamientos éticos de Morena.
El segundo caso corresponde a Juan Rivera Trejo, alcalde de Chignahuapan, Puebla, sancionado por la celebración ostentosa de una fiesta de XV años para su hija el pasado 9 de mayo. La CNHJ abrió el expediente CNHJ-PUE-236/2026 y dictó medidas cautelares que prohíben al funcionario organizar o difundir eventos públicos o privados de carácter “ostentoso, faustoso o con dispendio” mientras se resuelve el procedimiento.
Además, se le impide utilizar plataformas digitales, redes sociales o medios de comunicación para exhibir conductas contrarias a los principios de austeridad republicana y vocación de servicio que Morena defiende.
Los comisionados de la CNHJ consideran que existen indicios suficientes para presumir que ambos casos configuran faltas graves que atentan contra los principios estatutarios e ideológicos del partido, además de causar daño a su imagen pública.
Este endurecimiento en la vigilancia interna de Morena se da en un contexto donde el partido busca reafirmar su compromiso con la austeridad y la ética pública, valores que han sido cuestionados en diversas ocasiones por la percepción de privilegios y excesos entre sus militantes.
En un momento en que la transformación social y la justicia económica son temas centrales para la ciudadanía, estas sanciones reflejan un intento por alinear la conducta de sus representantes con las demandas de transparencia y responsabilidad social.
Cabe destacar que, mientras Morena refuerza su disciplina interna, proyectos como el cablebús en Puebla avanzan como alternativas de transporte público incluyente y sostenible, que responden a las necesidades reales de la población y promueven un desarrollo urbano equitativo, en contraste con las conductas de lujo que ahora se sancionan dentro del partido.





