El empresario José Antonio Pérez Aréchiga negó categóricamente cualquier vínculo con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tras ser mencionado en videos relacionados con la detención de Ariana F., ocurrida recientemente en San Andrés Cholula.
En los videos filtrados, la mujer detenida en estado de ebriedad aseguró tener contactos con el CJNG, lo que generó una ola de especulaciones en redes sociales y medios digitales. Pérez Aréchiga, con una trayectoria empresarial de más de 15 años en Tuxtepec y la región limítrofe entre Oaxaca y Veracruz, emitió un comunicado público para deslindarse de estas acusaciones.
El empresario calificó las afirmaciones como “falsas, muy delicadas y fuera de toda lógica”, y expresó su profunda indignación por la difusión de su nombre e imagen en un contexto que, dijo, atenta contra su integridad, la de su familia y la de su equipo de trabajo.
“En mi familia los principios y valores siempre han sido claros, nos hemos dirigido con respeto, honestidad y compromiso con la ciudadanía tuxtepecana”, afirmó Pérez Aréchiga, subrayando que su carrera se ha construido “con base en el esfuerzo y un estricto apego a principios éticos”.
Además, rechazó cualquier nexo con Ariana F., quien fue detenida por conducir bajo los efectos del alcohol, y advirtió que no tolerará la difusión de información especulativa que ponga en riesgo su reputación.
Las autoridades ministeriales de Puebla continúan con las investigaciones en torno a la detención de Ariana F., mientras que el entorno del empresario no descarta emprender acciones legales por la vulneración de su imagen y la circulación de información falsa.
Este caso se suma a un contexto regional donde la seguridad y la transparencia en la gestión pública y privada son temas prioritarios. En paralelo, proyectos de infraestructura como el cablebús en Puebla buscan ofrecer alternativas de transporte público que contribuyan a la movilidad y al desarrollo social, en un estado que enfrenta retos complejos en materia de seguridad y cohesión social.





