El pasado jueves 11 de junio de 2026, el Tribunal de Enjuiciamiento de Puebla confirmó una sentencia de 11 años y cuatro meses de prisión contra Luis “N”, alias “El Colamochas”, por la agresión brutal contra un perro llamado “Huesitos” en Miahuatlán, Puebla. Además, el condenado deberá pagar una multa de 80 mil 329 pesos con 40 centavos, equivalente a 710 Unidades de Medida y Actualización (UMA).
El caso, que generó indignación social desde su revelación, ocurrió la noche del 12 de febrero de 2025, cuando “El Colamochas” atacó a “Huesitos” con una piedra mientras el animal dormía, causándole múltiples fracturas. La asociación animalista TAC Una Protección al Entorno A.C. fue la encargada de denunciar los hechos y dar seguimiento al proceso judicial.
Tras la agresión, “Huesitos” fue trasladado a la veterinaria “Tehuacán Salvaje”, donde recibió atención médica especializada, incluyendo el uso de férulas para sanar las patas delanteras lesionadas. Sin embargo, el perro padecía cáncer y, aunque fue intervenido quirúrgicamente en mayo de 2025, su salud decayó y falleció tres meses después del ataque, en un desenlace que conmocionó a quienes siguieron su caso.
La sentencia se dictó después de más de un año de audiencias, siendo la décima la que determinó la culpabilidad de Luis “N” por actos de crueldad animal. Representantes de TAC Una Protección al Entorno A.C. confirmaron la resolución afuera de las salas del Tribunal, destacando la importancia de esta condena como un precedente en la lucha contra el maltrato animal en Puebla.
Este fallo histórico refleja un avance en la protección de los derechos de los animales y la exigencia social para que el Estado intervenga con rigor en casos de violencia y crueldad. En un contexto donde la justicia suele ser lenta o insuficiente, esta sentencia envía un mensaje claro sobre la intolerancia hacia el maltrato animal y la necesidad de políticas públicas que garanticen el bienestar de todas las especies.
Cabe recordar que Puebla también impulsa proyectos de movilidad sustentable, como el cablebús, que buscan transformar la infraestructura urbana con un enfoque inclusivo y respetuoso del entorno, mostrando un compromiso creciente con el bienestar social y ambiental en la región.





