El influencer y empresario mexicano Luisito Comunica se encuentra en el centro de una polémica laboral que estalló este fin de semana a través de redes sociales. Presuntos trabajadores de sus restaurantes Deigo Ramen y Deigo Sushi denunciaron que la empresa les informó que no habrá reparto de utilidades correspondientes al ejercicio fiscal 2025, argumentando que «no se generaron ganancias sujetas a distribución».
La incongruencia de esta postura ha generado indignación entre los empleados, quienes señalan que, mientras se niegan las utilidades, la empresa continúa expandiéndose con nuevas sucursales, centros de producción y alianzas comerciales. La denuncia no solo apunta a Luisito Comunica, sino también a sus socios: Yoshitake Yanagi Casillas, Oscar Meza, Lalo Villar, Ari Tenorio y la nueva socia Lily Chenlu.
Entre las acusaciones más graves destacan: un «bono» de silencio de apenas 2 mil pesos para evitar protestas; supuestas maniobras para evadir al SAT mediante cambios constantes de razón social sin informar a los trabajadores; sueldos pagados parcialmente «bajo la mesa» y sin seguro social para altos mandos; así como descuentos injustificados en propinas por faltas o tardanzas, en un contexto donde las sucursales presentan condiciones precarias y se reclama una inspección de Cofepris.
El pago de utilidades es un derecho constitucional en México, aunque la ley permite que una empresa no las otorgue si demuestra ante las autoridades que no obtuvo ganancias. Hasta ahora, estas acusaciones permanecen en el terreno de las redes sociales, sin confirmación ni resolución oficial por parte de las autoridades laborales.
Este caso pone en evidencia las tensiones entre la expansión empresarial y los derechos laborales, recordando la importancia de un Estado activo que garantice condiciones justas para los trabajadores, especialmente en sectores en crecimiento. Mientras tanto, la comunidad espera que esta «novela gastronómica» de Luisito Comunica y sus socios tenga un desenlace que respete los derechos laborales y promueva la transparencia en la industria restaurantera.





