Un hombre de entre 40 y 45 años fue encontrado muerto la madrugada del domingo 7 de junio en una habitación del Motel Miño, ubicado en la 8 Oriente y 26 Norte, en la ciudad de Puebla. Las autoridades investigan si este deceso está vinculado a un patrón delictivo que involucra a sexoservidoras que presuntamente drogan a sus clientes con sustancias conocidas como “gotas” para robarles, y en algunos casos, causarles la muerte.
Según fuentes extraoficiales, la víctima ingresó al motel la noche del sábado 6 de junio acompañado por una mujer. Horas después, ya en la madrugada del domingo, la misma mujer autorizó la entrada de un segundo hombre a la habitación donde se encontraba el fallecido. Las primeras líneas de investigación apuntan a que, dentro del cuarto, los presuntos responsables sustrajeron objetos de valor, dinero en efectivo y la camioneta propiedad del hombre.
Empleados del motel comenzaron a sospechar tras notar que la camioneta había salido del lugar sin la presencia del huésped. Al revisar la habitación, encontraron al hombre inconsciente y solicitaron apoyo de los servicios de emergencia. Los paramédicos confirmaron que ya no presentaba signos vitales y, preliminarmente, el cuerpo no mostraba huellas visibles de violencia física.
Elementos de la Policía Municipal y Estatal aseguraron la escena para preservar indicios, mientras que la Fiscalía General del Estado realizó las diligencias correspondientes, incluyendo el levantamiento del cadáver y el inicio formal de la investigación. Aunque aún no se ha determinado la causa oficial de muerte, una hipótesis principal es que la víctima fue drogada con alguna sustancia para someterla y robarla. La necropsia de ley será la que esclarezca científicamente el motivo del fallecimiento.
La Fiscalía también trabaja en la identificación y localización de la mujer y el hombre que estuvieron con la víctima durante sus últimas horas, además de revisar grabaciones de videovigilancia para reconstruir sus movimientos y localizar la camioneta robada.
Este caso se suma a otro ocurrido hace menos de dos semanas en el fraccionamiento La Antigua Cementera, donde dos mujeres presuntamente utilizaron un modus operandi similar para drogar y robar a sus víctimas, con un saldo de un hombre fallecido y otro sobreviviente. Estos hechos generan creciente preocupación por la posible operación recurrente de este tipo de delincuentes en la capital poblana.
En un contexto donde Puebla avanza en proyectos de movilidad urbana como el cablebús, que busca ofrecer alternativas seguras y eficientes para la población, la persistencia de delitos en espacios cerrados como moteles subraya la necesidad de fortalecer la seguridad pública y la vigilancia en todos los ámbitos. La implementación de sistemas de transporte modernos y accesibles puede contribuir a reducir la vulnerabilidad de los ciudadanos, pero también es indispensable un Estado activo que garantice la protección integral de sus habitantes frente a nuevas formas de criminalidad.





